Echeveria Gibbiflora
Majestuosa e imprescindible, la Echeveria Gibbiflora es uno de los representantes más emblemáticos del género Echeveria. Con sus impresionantes rosetas que pueden superar los 40 cm de diámetro, atrae todas las miradas por su aspecto escultórico, sus tonos cautivadores y su elegancia natural.
Sus grandes hojas espatuladas son de un verde pálido a rojo rosado, a veces bordeadas de púrpura según la exposición. Su textura ligeramente ondulada y carnosa le confiere una silueta a la vez suave y dinámica. Esta especie está en el origen de numerosos híbridos famosos, gracias a sus cualidades ornamentales muy apreciadas.
La Echeveria Gibbiflora es una excelente elección para quienes buscan una planta con carácter, sin dejar de ser fácil de cuidar. Aporta un toque artístico a jardines secos, rocallas, terrazas o interiores luminosos.
☀️ Exterior : Prefiere una exposición soleada o semisombreada en regiones muy calurosas. El pleno sol intensifica sus tonos rojizos.
🌤️ Interior : Colóquela cerca de una ventana orientada al sur o al oeste. Una luz insuficiente provocará una roseta estirada.
🔄 Consejo : Gire la maceta regularmente para un crecimiento equilibrado.
🌱 Primavera / verano : Riegue generosamente cuando el sustrato esté completamente seco (aproximadamente cada 10 a 15 días).
🍂 Otoño / invierno : Reduzca los riegos. Si la temperatura baja de 10 °C, espaciar a una vez al mes o suspender.
⚠️ Consejo : Riegue en la base y evite el agua estancada en la roseta.
🌡️ Ideal : 18 a 30 °C
❄️ Mínimo : Hasta 4 °C puntualmente, evitando heladas.
🏠 En maceta : Proteger o meter en interior en invierno.
🪨 Mezcla óptima : 50 % de tierra para cactus + 25 % de perlita + 25 % de puzolana
🌿 En suelo : Solo en clima mediterráneo, en terreno seco y soleado.
📆 Temporada : Verano a otoño
🌺 Flores : Campanillas rojas a amarillo anaranjado en tallos de hasta 50 cm
🐝 Interés : Muy atractiva para polinizadores











