Aeonium Haworthii
La Aeonium Haworthii es una suculenta ornamental tan elegante como fácil de cultivar. Forma pequeñas rosetas abiertas, a menudo ligeramente abombadas, con hojas carnosas verde pálido bordeadas de un fino ribete rojizo o rosado, particularmente marcado en periodos de estrés hídrico o de exposición intensa. Este tono contrastado da a la planta un encanto único y una presencia luminosa, ya sea en maceta en una terraza o en el jardín en clima suave.
Esta especie tiene un porte arbustivo y ramificado. Puede formar con el tiempo verdaderos pequeños arbustos que alcanzan hasta 60 cm de altura. Su crecimiento es moderado pero regular, especialmente en primavera y otoño. Resistente, poco exigente y muy decorativa, es ideal para aficionados a las suculentas, tanto principiantes como experimentados.
🌞 Sol o semisombra : una exposición soleada favorece colores intensos, pero en clima cálido, una ligera semisombra es beneficiosa en verano.
🌿 En interior : colóquela cerca de una ventana muy luminosa, idealmente orientada al sur u oeste, para compensar la falta de sol directo.
💧 Primavera / otoño : riegue cuando el sustrato esté seco en varios centímetros. Un riego cada 10 a 15 días suele ser suficiente.
🔥 Verano : la planta puede entrar en dormancia y perder parte de sus hojas. Reduzca entonces los riegos al mínimo.
❄️ Invierno : riegue muy ligeramente si la planta se mantiene en fresco y luminoso. Demasiada agua en invierno puede provocar pudriciones.
🌡️ Ideal : entre 15 y 25 °C.
❄️ Límite : tolera hasta -2 °C puntualmente en suelo seco, pero proteger de heladas prolongadas.
🏡 Cultivo en interior : en clima frío, introdúzcala en un lugar protegido desde el otoño, en una estancia luminosa sin calefacción.
Mezcla de sustrato para cactus con 30 a 50 % de perlita o arena gruesa
+ posible adición de puzolana en superficie para mejorar el drenaje y limitar la evaporación
🌸 Periodo : final de primavera a verano
🌼 Aspecto : tallos florales erguidos, con pequeñas flores en estrella amarillas o crema
💡 Observación : después de la floración, la roseta que ha florecido puede morir, pero la planta suele producir varios brotes para asegurar su continuidad.











